INÍCIATE EN EL ‘RUNNING’: 8 CLAVES PARA EMPEZAR A CORRER DE CERO

Última actualización: 16.12.19

 

Por fin te has decidido: quieres empezar a correr. Llevas tiempo dándole vueltas a qué deporte es el que mejor te viene y tras superar el mini infarto que nos produce comparar precios de gimnasios, te has dado cuenta de que correr es gratis, lo puedes hacer en cualquier sitio y cuando mejor te convenga.

Además, correr de manera regular ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas, como aquellas relacionadas con el corazón o la diabetes. Y no olvidemos que, en general, hacer deporte nos da un chute de energía, mejora nuestro estado de ánimo y nos ayuda a controlar nuestro peso. ¿Hace falta que digamos más?

Estamos contigo y por eso vamos a darte una breve lista de consejos para que te inicies en el running de manera segura y para que no pierdas la motivación y abandones a la semana.

 

CÓMO EMPEZAR A CORRER

Equipo: La gran ventaja de correr es que es gratis, sí, pero aun así te aconsejamos que hagas una inversión en unas zapatillas buenas para correr. Cada persona tiene un pie diferente, así que consulta las características de varios modelos para encontrar el que mejor se adapte a ti. Además, si eres mujer, seguramente prefieras correr con un sujetador deportivo, que aporta sujeción adicional y comodidad.

 

MOTÍVATE

 

1. Marca objetivos:

Cuando empiezas, es importante que planees cuándo y por dónde vas a salir. Márcate una ruta y una hora exacta e incorpóralo en tu agenda. Si no, busca alguna App para tu móvil, que hay muchísimas, que incorporan una especie de entrenador personal que te marcará objetivos diferentes cada día.

 

2. Empieza suave:

Es imprescindible, si quieres reducir el riesgo de lesiones, que calientes durante unos cinco minutos antes de cada carrera. Para ello, puedes hace estiramientos, andar rápido, subir y bajar escaleras o levantamiento de rodillas.

Ser un runner habitual, significa salir a correr al menos dos veces por semana. Si son tres, mejor. Irás aumentando la resistencia a medida que tu cuerpo se adapte a la rutina, siempre y cuando seas constante. Evidentemente, es mejor correr dos veces a la semana que correr seis y luego no hacer nada las dos semanas siguientes.

Tan importante es el calentamiento como la relajación tras el entrenamiento. Date un tiempo para relajarte, puedes terminar tu rutina andando a paso ligero y no te olvides de los estiramientos al final; ayudarán a reducir las agujetas.

 

3. Alterna y varía:

No os vamos a engañar, los primeros días serán duros. Ve alternando correr – andar – correr – andar. A medida que avances, aguantarás más corriendo y llegará un momento en el que no sientas la necesidad de bajar la velocidad.

Hacer siempre el mismo recorrido durante el mismo tiempo puede volverse aburrido. Varía las distancias, la dirección de la ruta y la intensidad de la carrera.

Cuando empieces a notar mejoría, os sugerimos hacer tres carreras de 30 minutos a la semana, con sprints de 30 segundos y otros 30 de descanso para recuperar. El entrenamiento intensivo como este favorecerá que el cuerpo siga quemando calorías incluso después de hacer ejercicio.

 

4. La unión hace la fuerza:

Busca un amigo que quiera empezar contigo o mira a ver si hay clubs de corredores en tu localidad o barrio. Es una forma magnífica de conocer gente de todo tipo y hacer nuevos amigos. Además, creemos que estarás de acuerdo con nosotros: al correr con más personas, sale nuestro ego y, aunque sólo sea por dignidad, corremos más de lo que haríamos si estuviésemos solos.

 

5. ¡Ojo con la dieta!:

Aunque depende de tu peso, se estima que corriendo a un ritmo de 8km/h, es posible quemar alrededor de 235 calorías en media hora. El problema está en que muchos se dan un capricho después de correr porque “se lo han ganado”. Si uno de tus objetivos es perder peso, es importante no darle demasiado combustible al cuerpo. Para perder peso es necesario reducir las calorías injeridas (de manera responsable).

 

6. A quien madruga… correr le ayuda:

Ya, madrugar no mola. Pero si te contamos que una carrera a primera hora te hará más productivo y más comunicativo durante el día, quizás cambies de opinión. Estudios han demostrado que el running ayuda a tu concentración y pensamiento crítico. Si corres por la tarde, te puede surgir otro plan, o podrías salir tarde del trabajo y acabes dejándolo para otro día. Sin embargo, seguramente por la mañana no tengas tantas excusas para posponerlo.

Además, correr antes de desayunar hace que el cuerpo queme más grasa, pero si decides hacer esto, que sea una carrera corta y de baja intensidad, por favor. Que no queremos desmayos ni lesiones, se trata de avanzar y mejorar, no hacernos daño.

 

7. Tonificación complementaria:

Anímate a tonificar con levantamiento de pesas o ejercicios como sentadillas y abdominales. Cuanto más fuertes estén los músculos, tendrás menos riesgo de lesión. Y a mayor definición de la musculatura, se quema más grasa.

 

8. Paciencia:

Esto es un proceso. Tienes que ser flexible contigo mismo, sin perder la constancia. No pasa nada si un día te saltas el entrenamiento y decides ir de cañas con los amigos. Pero mantén siempre en mente por qué empezaste y cuáles son tus objetivos. Y recuerda que, si decides seguir cuando te falta el aire o te da flato, es ahí cuando mejoras, así que no pares.

 

Autor: Jennifer Tejada

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media: 5.00 de 5)
Loading...