Club gallego promueve solidaridad para niños

Última actualización: 14.11.19

 

El fútbol es uno de los deportes más bonitos del mundo y son muchos quienes desean llegar a las grandes ligas y jugar con los mejores. Es comúnmente conocido como un deporte universal o el deporte Rey. Además, en diversos países los niños crecen jugando esta disciplina en las calles de sus barrios y localidades.

La formación del fútbol empieza desde muy pequeños, pues dicen que la práctica hace al maestro. Para jugarlo y ser bueno, es importante tener habilidad, pero también contar con el equipamiento necesario para sacar mayor provecho a los pases y a las destrezas innatas. Parte de este son las botas.

En la actualidad, son muchas las marcas que proporcionan modelos y diseños llamativos, que además cuentan con tecnología deportiva para mejorar el control del balón y reducir el impacto en los pies. Años tras años, el mercado de botas de fútbol registra cifras altas en ingresos. Sin embargo, no todos tienen la posibilidad de acceder a ellas, sobre todo las personas de bajos recursos.

Conscientes de esta realidad y para que el fútbol llegue a más cantidad de niños y siga siendo una posibilidad universal, un equipo gallego, El Barco de Valdeorras (Orense) de la tercera división, ha creado un proyecto provisto de mucho mérito. La iniciativa consiste en la creación de un banco de botas.

 

¿Un banco de botas?

Puede parecer extraño pero es así: se plantea recoger las botas de fútbol usadas pero en buenas condiciones, que dejan los niños cuando ya les quedan pequeñas y así entregárselas a otros con menores recursos. De esta forma, el deporte Rey podrá seguir llegando a cada rincón y el tema monetario no será un impedimento para que nazca una nueva estrella o un nuevo prodigio del fútbol pise el terreno de juego.

 

 

La iniciativa funciona de forma similar a un banco de libros, como los que se organizan en los centros educativos, donde recogen los libros de un año y los entregan al curso siguiente, pero en lugar del área académica y educativa, se traslada al mundo del deporte.

La historia del fútbol está llena de jóvenes con pocas posibilidades que han logrado resaltar por su amor al deporte y su pasión al jugarlo. Tras una muestra de sus habilidades, son fichados y reconocidos por alguien que apuesta por ellos y que les brinda la oportunidad de monetizar su talento. El proyecto de CD Barco busca algo parecido: dar las posibilidades a los pequeños y crear un semillero de grandes jugadores.   

 

¿Cómo funciona?

Para explicar mejor en qué consiste el proyecto, el presidente del Barco de Valdeorras, Nilo Ramos, expone que en la etapa de crecimiento, cuando un niño adquiere unas botas para cierta temporada, al avanzar a la siguiente estas no le sirven. Así que el club las colecciona y las entrega a un niño necesitado.

Visto desde cualquier punto, la iniciativa es para bien y busca extender los atributos del fútbol a todos los niños. Además, no supone un gasto, porque es normal que los pequeños crezcan y dejen sus botas con vida útil por más tiempo.

El presidente del club añade que es injusto tirar unas botas en buen estado, cuando hay otros niños que no tienen dinero y podrían usarlas en el futuro. Por lo general, este calzado termina en la basura o guardado en un armario y son pocas las veces que vuelve a ser utilizado. Esta situación ahora será aprovechada por el club, de modo que otro niño haga uso de las botas.

Así, las familias con menos posibilidades no deberán gastar el dinero para sus necesidades en botas y los pequeños tampoco dejarán de lado el deporte. Por el contrario, usarán en la cancha un calzado conveniente y que mejorará su experiencia de juego.

 

Fase inicial

Este banco de botas será una primera fase experimental. El planteamiento de la directiva del club CD Barco es ampliar el rango de acción del proyecto y busca crear una propuesta más ambiciosa, ampliando el banco con el resto de las equipaciones necesarias para jugar este deporte.

 

 

Es por ello que, en noviembre del año pasado, en un partido amistoso contra la Ponferradina, se cobró una entrada simbólica de un euro. El dinero recaudado fue destinado a la compra de material deportivo para los niños en general y, en especial, para aquellos de menores posibilidades económicas.

El club sostiene que las botas no deben ser un impedimento para ser futbolistas. Según ha señalado la junta directiva, desde hace un par de años estaban almacenando las botas, pero fue hasta finales del 2018 que decidieron hacer real el proyecto, abriendo incluso una ficha con los movimientos que se hacen en el banco de botas.

 

Otras iniciativas  

Tal como este club de la tercera división española, otras organizaciones y fundaciones se han unido a causas similares, buscando que el fútbol llegue a todos los rincones y que los niños, sin importar su procedencia o nivel económico, puedan aprender, jugar y destacar en el deporte.

Entre ellas destaca la Fundación Valores del Fútbol, una organización que posee el apoyo y patrocinio de alguna empresas y que según se desprende de su sitio web quieren calzar a todos para que nadie en el mundo se quede sin jugar fútbol.

En el caso de este proyecto, se gestiona a nivel nacional para que tanto los niños de España con bajos recursos, como otros fuera del país puedan acceder al calzado. Asimismo, la Íscar Cup, también emprende una iniciativa similar. El material obtenido es luego entregado a la Unicef y Mensajeros de la Paz, para que sea distribuido a los niños que los requieran.

 

Más fútbol, menos vicios  

Estas intenciones de carácter social promovidas tanto por pequeños clubes, como por grandes fundaciones que buscan promover la solidaridad y hacer del fútbol un deporte al alcance de todos.

Es bien sabido que el deporte incentiva la sana competencia, disciplina y dedicación, por lo que entregar unas botas o un balón a un niño puede alejarlos de futuros vicios o vidas conflictivas para hacer del fútbol su pasión.

 

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