Organizaciones de skate promueven la educación e inclusión en países en desarrollo

Última actualización: 14.11.19

 

Al igual que otros deportes, el skate, una modalidad urbana que surgió entre los años 50 y 60 en Estados Unidos, también cumple un rol social. Lejos de ser una actividad que solo se enfoca en el lucro de quienes la practican de forma profesional, las marcas deportivas y los patrocinadores, esta disciplina deportiva busca igualmente hacer la diferencia en el mundo.

Por ello, algunos patinadores se han unido o creado organizaciones que combinan diferentes elementos como el arte, la educación, los deportes y el skate para llegar a quienes más los necesitan. Una de estas plataformas es la integrada por The Skate Room y la ONG Skateistan, que intenta ayudar tanto a niños como a adolescentes en países que enfrentan conflictos como Afganistán, Sudáfrica y Camboya.

Charles-Antoine Bodson es un belga que nació en el año 1975 y que desde joven ha sentido una gran pasión por el skate, las tablas y sus diseños. Cuando era joven, en Bruselas, Bodson coleccionó una gran cantidad de tablas durante 10 años. En aquel entonces, nunca imaginó que su colección ayudaría a miles de jóvenes en diferentes partes del mundo.

En una entrevista concedida al diario El País, este belga contó que hace seis años recibió una visita inesperada en su galería de arte, donde estaba exhibiendo y vendiendo sus tablas. Se trataba de Oliver Percovich, fundador y director ejecutivo de la organización Skateistan. Percovich le comentó sobre su ONG y las acciones que ejecutaban a través del skateboard en países como Afganistán. Además, le expresó que estaba interesado en abrir una nueva sede en Camboya, pero no contaba con los recursos, por lo que necesitaba financiación. Tras la conversación, Bodson se sintió atraído por la idea de ayudar a muchos jóvenes y decidió unirse al proyecto.

Para ayudar con el centro, Bodson vendió parte de su colección de tablas de skate y donó a la organización Skateistan el equivalente a 86.000 euros. Según indica, unos meses después de la donación estuvo frente al complejo deportivo, sintiéndose anonadado por haber puesto su grano de arena para la construcción y consolidación del proyecto.

Tiempo después, el joven belga cerró su galería de arte y decidió entrar de lleno en el proyecto social. Para conseguir más fondos, vendió otra parte de su colección de tablas, pero comprendió que estas no serían eternas, por lo que debía producir y coleccionar más diseños.

 

 

The Skate Room

A partir de este hecho, se creó The Skate Room, otro proyecto social que funciona con la integración de artistas internacionales, que se encargan de producir modelos únicos de skateboards. Es decir, las tablas son obras de famosos artistas y pueden colgarse en la pared, pero también sirven para deslizarse en las calles.

Ahora The Skate Room se ha convertido en uno de los principales y más fuertes patrocinantes de la ONG Skateistan. De acuerdo a las cifras que se manejan desde la ONG, en la actualidad más de 1500 niños y adolescentes con edades comprendidas entre los cinco y diecisiete años están siendo beneficiados semanalmente por los proyectos educativos que adelantan. Además, trabajan en pro de combatir problemáticas como la desigualdad de género.

 

Skate: un deporte de inclusión

En este sentido, expresó Bodson que el skate es un deporte de inclusión en el que puede participar cualquier tipo de persona, especialmente niños y jóvenes. Según afirmó, en una tabla es posible relacionarse con la ciudad y sus calles, el mobiliario, así como tener la oportunidad de conocer personas, sin gastar grandes sumas de dinero, porque para el skateboarding no es necesario el uso de equipos o implementos de alto coste.

 

Artistas involucrados

Varios artistas han participado y formado parte de las obras de arte sobre tablas que promueve el proyecto The Sate Room. Uno de ellos es el artista de nacionalidad china Ai WeiWei, quien participó por primera vez en este proyecto hace unos cinco años. Al hacer la exhibición, su obra se vendió en cuestión de horas.

En el 2016, tras la victoria de Donald Trump, que lo llevó a estar al frente de la Casa Blanca, Ai WeiWei volvió a llamar a Bodson para colaborar con un nuevo diseño. Según contó Bodson, el artista chino le envió una foto suya frente a la Casa Blanca haciendo un corte de mangas.

Esta imagen fue impresa y diseñada sobre unas tablas de edición limitada, además de que coincidió con los primeros 100 días de mandato de Trump. Todos los ejemplares se vendieron en poco tiempo.

 

 

Hasta ese entonces, había centros operativos de la ONG en los países de Afganistán y Camboya. Después, ambos proyectos, tanto The Skate Room como Skateistan, quisieron habilitar un nuevo centro en la capital de Sudáfrica. Al respecto, explicó Bodson que requirieron cerca de 300.000 dólares, por lo que pidieron apoyo a Paul McCarthy, el artista norteamericano.

Las tablas diseñadas por él se exhibieron en el MOMA de la ciudad de Nueva York para su venta. Así, lograron conseguir los recursos y pudieron construir el centro de Johannesburgo, que fue inaugurado por el legendario y reconocido del mundo del patinaje Tony Hawk.

De acuerdo a la impresión de Bodson, el consumo es una manera de ayudar a construir un mundo mejor. Según su perspectiva, todo lo que se compra, desde casas, hasta coches, billeteras, maquillaje, ropa o tablas, es un medio para lograr proyectos que ayuden a muchos; solo es necesario donar parte de las ganancias.

Ya con tres centros en países estratégicos, ahora The Skate Room quiere llegar a nuevos terrenos. Por ello, están comenzando a trabajar en las tablas que esperan les ayudarán a financiar el centro que planean abrir en Jordania que, según aseguraron, será el más grande. De acuerdo a lo expresado por Bodson, construir este centro costará cerca de un millón y medio de dólares y espera que esté listo antes de los Juegos Olímpicos que se desarrollarán en Tokio durante el 2020, evento que incluirá el skateboarding entre sus disciplinas.

 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media: 5.00 de 5)
Loading...