Conoce el protocolo de Bruce para calcular tu consumo de oxígeno

 

Hay diferentes formas de medir e incrementar la fuerza y capacidad del cuerpo para los entrenamientos. Pero siempre debes tener en cuenta que alcanzar un estado físico a nivel de los deportistas de élite no es una meta que se logre de la noche a la mañana, puesto que esto requiere esfuerzo, disciplina, compromiso y dedicación.

Es normal que, al empezar una nueva rutina y dejar el sedentarismo a un lado para dar un comienzo a una vida activa, los músculos no estén preparados y exista una alta demanda en el consumo de oxígeno.

Todo esto provoca que haya una sensación de debilitamiento y da la idea de no poder continuar con la actividad. Sin embargo, con el tiempo, se va obteniendo un mejor rendimiento, por lo que se pueden cumplir los objetivos y trazar nuevas metas.

Para muchos, acompañar el ejercicio con otra actividad dinámica es una forma que ayuda a estimular la capacidad o habilidades deportivas. De hecho, se ha comprobado que escuchar música durante los entrenamientos es positivo para registrar un mejor desempeño.

Esta afirmación parte de los resultados de un estudio en el que se usó el test de Bruce, como un mecanismo para medir el desempeño de la persona en una actividad en silencio, en contraposición con la misma rutina de ejercicio pero escuchando música.

Según los resultados, durante el entrenamiento musical hubo un mayor recorrido de kilómetros. Es decir, de algún modo, el estímulo del ritmo y las melodías permiten a las personas un rendimiento superior.

 

¿Qué es el test de Bruce?

Posiblemente, si no practicas deporte de forma regular o entrenas para competencias de forma profesional, no tengas muy claro lo que significa el test de Bruce. Para ayudarte, debemos mencionar otras modalidades de pruebas como el test de Cooper o el test de los pitidos, que suelen ser más populares.

 

 

El test de Bruce pertenece a un protocolo que sirve para medir el esfuerzo y capacidad que presentan los deportistas durante la actividad. A través de este test, es posible tener un control y llevar estimaciones sobre el consumo de oxígeno. Así, se puede obtener un resultado de la forma física y rendimiento en la actividad deportiva que tiene cada individuo.

En otras palabras, el test de Bruce es una prueba con la que se puede calcular el nivel de trabajo del deportista. Además, es uno de los estudios utilizados en las pruebas de esfuerzo. A través de esta modalidad, el deportista puede conocer el consumo máximo de oxígeno o VO2 MÁX.

Los resultados obtenidos en este test brindan un parámetro que le permite al deportista delimitar el entrenamiento, en función de sus necesidades. Por eso, el test se considera una herramienta útil y necesaria.

 

¿Cómo se hace el test?

La persona sometida al test de Bruce debe subir en una cinta de correr durante un tiempo máximo de 21 minutos. Durante este lapso, el corredor será monitoreado a través de un electrocardiograma que mide la función, frecuencia, tamaño y velocidad de las cámaras, así como la velocidad de los latidos y, en general, toda la actividad eléctrica del corazón. Además, se lleva un control en la medición de la presión arterial.

Para desarrollar este estudio, hay etapas diferenciadas, porque existe un incremento en el nivel de inclinación y velocidad de la máquina. Así, todo el proceso es controlado.

 

¿Cuáles son las etapas del test?

La prueba se divide en siete etapas, donde las variables de tiempo, velocidad e inclinación difieren.

Para la etapa uno, con cero minutos, se mantiene una velocidad de 2,7 km/h a un nivel de inclinación de 10%. Al pasar a la etapa dos, con tres minutos sobre la cinta, se aumenta la velocidad a 4 km/h y una inclinación de 12%. Al llegar a la etapa tres, a los seis minutos de actividad, la velocidad sube a 5.4 km/h con una inclinación de 14%.

Para la cuarta etapa, a los nueve minutos, la velocidad es de 6,7 km/h con un porcentaje de inclinación de 16%. Mientras que para la quinta etapa, con 12 minutos sobre la cinta, la velocidad es de 8 km/h con inclinación de 18%. En la sexta etapa con 15 minutos, la velocidad es de 8,8 km/h y 20% de inclinación. Para finalizar, la séptima etapa es a los 18 minutos y la velocidad se posiciona en 9,6 km/h, con un nivel de inclinación de 22%.

De esta forma, cada estación se cumple en tres minutos. En cada etapa se incrementan la inclinación y la velocidad, por lo que la actividad física se hace más compleja a medida que transcurre el tiempo.

 

 

Alternativa para hacer el test de Bruce

También, se puede practicar la prueba de Bruce en una versión modificada. Para ello, se añaden dos etapas al protocolo inicial. Ambas sesiones deben durar tres minutos y se ejecutan a una menor intensidad, pero estas deben añadirse al comenzar. La primera se hace sin inclinación, a una velocidad de 2,7 km/h. Luego de los tres minutos, se pasa a la siguiente fase con un 5% de inclinación, a la misma velocidad de 2,7 km/h.

Este test finaliza cuando el corredor ya no es capaz de seguir el ritmo que involucra la etapa en relación al tiempo, velocidad e inclinación. Al bajar de la cinta, se debe hacer registro del tiempo que se ha logrado estar sobre la máquina de correr.

Por otro lado, si se desea conocer un aproximado del volumen de oxígeno máximo, es necesario aplicar algunas ecuaciones que varían en función del sexo y la forma física. En el caso de los hombres deportistas, la fórmula es de VO2 MÁX: 3,778 x (tiempo) + 0,19. Para hombres en estado de sedentarismo, la fórmula cambia a VO2 MÁX = 3,778 x (tiempo) + 0,19. Por otro lado, si se trata de adultos en un estado sano, la fórmula a aplicar es: VO2 máx = 6.70 – 2.82 x (hombres = 1/ mujeres = 2) + 0.056.

 

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